pensando en ti

I.
Cuando me robaste
aquella madrugada
el triste corazón
mal estaba yo, y tú,
bien supiste aprovechar:
ante tus encantos
la guardia yo bajé
y a ellos feliz sucumbí.

II.
Tan intensa la pasión
que nuestros cuerpos
como nuestros ojos
mil veces se fuindieron
en eternos universos
como dos grandes astros
que los negros abismos
al chocar iluminan.

III.
Sentado ante un café
fumando cigarro tras cigarro
escuchando a la lluvia
golpear incesante el suelo
mirando al reloj marcar
los minutos y las horas;
lo supe cuando te llamé
y no respondiste. No va más.

IV.
no hay velas ni buen vino
ni sé si es buena la comida
pero hoy aquí estamos
nos miramos y acariciamos
sonreimos y nos besamos:
para estar en el paraíso
solamente te necesito a tí.

V.
Coronando hoy tu cuerpo
flores negras y blancas
apenas cubren las piernas
y sobre las felices caderas
bajo mis manos bailan
tanto como nuestros ojos,
es día para festejarnos
al ritmo que tu marcas.

Comentarios

Anónimo dijo…
Muy buenos esos textos de O.L.

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